M. Luisa G. Villalba
Artista y educadora; Licenciada en historia del arte.; Miembro de la AEC.; Investigador artístico
Estética social para el Arte de la caricatura (Parte II)
Más allá del espectáculo: una crítica a la sociedad
De entre toda su obra, la serie de 33 grabados de la Tauromaquia, publicada en 1816, constituye la mejor expresión de su visión del mundo taurino. Y lo hizo con una intensidad tal, que nos permite plantear numerosas dudas sobre sus verdaderos sentimientos hacia la fiesta tras la Guerra de la Independencia.
Goya recurre a un tema que puede interpretarse de dos maneras: a primera vista puede parecer de recreo, divertimento y fiesta; pero una mirada atenta nos conduce bajo la perspectiva de la violencia, la crueldad y la muerte, situándolos en el ámbito crítico y estético de los desastres de la guerra. De este modo Goya se hizo eco del debate que sobre la legitimidad de la tauromaquia existía en el seno de la sociedad ilustrada. Porque entonces como ahora, también hubo detractores.
La Tauromaquia de Goya puede ser entendida como una crítica al enfrentamiento irracional con el toro o del hombre que se enfrenta al peligro; pero también como retrato sarcástico, irónico y patético de una sociedad que la vive y la disfruta en su totalidad.
Las preguntas pueden ser muchas ¿por qué ese retrato social? ¿por qué la tauromaquia? Sin embargo, creemos oportuno conocer un poquito más al artista, para poder entender su obra.
La obra de Goya
En todos los grabados, Goya hace alarde de la caricatura porque profundiza en el retrato social, en su experiencia, en sus propios pensamientos. Un drama desgarrador disfrazado de humor.
Pero una caricatura no es solo una cabeza grande y cuerpo pequeño, no es solo cargar o exagerar las características físicas de un individuo; es una imagen que habla, que comunica.
Puede ser un retrato social, un contexto, una situación, una escena o un conjunto de personas que observan o actúan. Esto lo vemos en la tauromaquia de Goya.
La percepción del pintor araña el interior del alma de sus personajes, para dejar al descubierto sus pecados o la belleza de su interior. Podemos decir, que la caricatura nunca estuvo más cerca de la ilustración ilustrada.
Los toros, tratado técnico e histórico
«…Esta serie de litografías de Goya es una de las más representativas del expresionismo de la última etapa del pintor, la de la Quinta del Sordo, y las alienta el mismo impulso deformador y sarcástico que a las Pinturas negras: la complacencia en la representación de una brutalización colectiva pone una tan gran y extraña novedad en algunos aspectos de la obra del maestro, que alumbra en este sentido futuros y extraños caminos del arte de nuestro tiempo».
Las palabras descritas por este gran amigo de los toros, de toreros y escritor de tauromaquia; dejan muy clara la visión que quiero mostrar. Ese sarcasmo viene de la crítica. Critica que Goya interpreta con total atrevimiento a través del lenguaje de la caricatura.
La academia de Bellas Artes de San Fernando, cuna de una disciplina fiel a la Ilustración del siglo XVIII; vió en Goya un potencial creativo sin precedentes. Admirador de Velázquez, quiso engrandecer su obra copiando sus más famosos cuadros, con una técnica por entonces en pañales en el arte español.
La libertad del grabado le convirtió en un cronista, en un diseñador gráfico, donde plasmó la enfermedad, las vulgaridades del pueblo, la ignorancia, el desengaño amoroso, las costumbres, el ridículo y al mismo tiempo la fantasía del propio artista. No es de extrañar, que la realidad de estos grabados satíricos que dan respuesta a su percepción inventiva del arte, su progresivo aislamiento, sus inquietudes sociales y su desconfianza en el ser humano; se hayan clasificado como caricaturas, aunque entendidas como una expresión del pensamiento ilustrado.
Los Disparates, ridículo y alegre sirven en esta caricatura para situar a Goya en la tarea de llevar al papel su tauromaquia. Como un cronista gráfico rodeado de seres extraños y la voz de su conciencia, dibuja al toro como eje principal y a la absurdez humana esquivando sus prejuicios
