M. Luisa G. Villalba
Artista y educadora; Licenciada en historia del arte.; Miembro de la AEC.; Investigador artístico
Estética social para el Arte de la caricatura (Parte I)
¿Por qué la Tauromaquia?
Con la exposición de caricaturas “Suertes y Toreros” que se muestra en la plaza de Las Ventas del 1 de mayo al 14 de junio de 2026, hemos conseguido entrar por “la puerta grande” con un acertado número de toreros, matadores y rejoneadores que desfilan cronológicamente, en un justo homenaje a la tauromaquia a través de la caricatura. Una tauromaquia particular que se rinde a la de Goya para defender la imagen tópica de un artista incondicional aficionado a los toros, recordando lo que él mismo dijo al final de su vida,
«haber toreado en su tiempo”
Con este dicho y aplaudiendo su brutal genialidad como ilustrador de grabados cargados de sátira caricaturesca, iniciamos nuestra andadura entre su tauromaquia y la caricatura hecha arte.
Y la Tauromaquia se hizo arte cuando queremos identificar nuestra cultura con una simbología que la caracterice, y sin duda, todos pensamos en ella, en el mundo del toro, en la lidia, en los caballos, en los toreros, en los lances y suertes…Son las pocas cosas que todavía nos unen y probablemente de las que podemos hablar sin temor, a las muchas controversias estériles que la ignorancia bocea.
A diferencia de nuestras ideas religiosas o políticas; los toros es el único concepto sociológico que une mayoritariamente a los españoles. En los toros no importa que seas rico o pobre, de derechas o izquierdas, del Real Madrid o del Barcelona, mayor o niño; todos estamos unidos por una pasión común: la Fiesta Nacional
Si nos centramos en el siglo XIX, como si la caricatura en España no existiese, la única salvedad en este panorama es Goya a quien cualquier tipo de investigación lo sitúa como el comienzo de la caricatura contemporánea en España, introduciendo de este modo con sus grabados, un tipo de humorismo trágico que caracterizará la ilustración caricaturesca española. En esta línea se sitúan las palabras de Bodelaire cuando comenta:
« Goya y sus pesadillas, lleno de cosas desconocidas, como fetos dibujados en sueños, desnuda las almas para encontrar sus demonios »
Apodando así la idea de que cada país tiene su propio humor, y el de España viene dado por la obra de Goya, siendo por tanto su caricatura (como la de sus seguidores del siglo XIX) una acentuación de la pintura de carácter ya apuntada anteriormente por pintores como Zurbarán o El Greco. Y aunque han sido muchos los grandes del arte y de la historia, poetas, filósofos, escritores, políticos, músicos y pintores; los que han elogiado, defendido y descrito la tauromaquia; seguimos añadiendo granitos de arena en ese castillo que representa el mundo taurino. …Añadiendo mis granitos de arena:
Figura 1) “El sueño de la razón produce monstruos” (grabado nº43)
nos imaginamos un Goya despierto apoyando la cabeza sobre su mano derecha pensando, quizás creando en su mente una fantasía que abandona la razón para producir una genialidad.
“Que la fantasía sin razón si produce monstruos imposibles, pero, madre de las artes y origen de maravillas, o bien, todo se vuelve visiones»
Ahora ya no son búhos amenazadores o murciélagos devoradores de nuestras peores pesadillas; son toros alados que le llaman a crear esas maravillas.
Figura 2) “El disparate Bobo-bobalicón“
interpreta a un Goya que también baila pero, a diferencia del original que aterroriza a un pobre hombre, aquí se enfrenta a un toro perplejo.
Es el “gigante “que inicia nuestro juego. Somos muy libres de crear nuestro propio “Disparate” con nuestra propia “Tauromaquia”
